Seguimos sin pagar los créditos. O sea: seguimos siendo morosos. Y más que nunca.
La morosidad de los créditos concedidos por bancos, cajas, cooperativas y establecimientos financieros de crédito (EFC) a particulares y empresas se situó en el 5,61% en agosto, lo que supone una subida de 0,14 puntos respecto a la tasa de julio (5,47%) y de 0,67 puntos sobre el nivel de agosto de 2009 (4,94%), según datos del Banco de España recogidos por Europa Press. Es la tasa más alta desde febrero de 1996.
Los créditos dudosos alcanzaron en agosto 102.502 millones de euros, lo que supone un aumento de más de 2.000 millones de euros respecto a julio y de más de 11.600 millones respecto al mes de agosto de 2009.
En lo que va de año, el ratio de endeudamiento del sector sólo ha descendido en dos ocasiones, en marzo y en junio, y se mantiene en niveles máximos desde febrero de 1996. Los créditos totales concedidos por las entidades se situaron en 1,82 billones, lo que supone un descenso del 0,54% respecto al dato de julio y también de agosto de 2009.
El sistema financiero ha continuado aumentando sus esfuerzos por contener el crecimiento de este ratio y, aunque ha seguido creciendo, ha moderado el ritmo. Así, las entidades destinaron un total de 61.136 millones de euros a provisiones, un 0,5% más que en julio y un 16% más que hace un año.
Los expertos aseguran que la morosidad podría seguir creciendo hasta el año próximo dado el deterioro que aún sufre la economía, pero subrayan que en algún momento de 2011 tocará su techo si la economía no empeora. Excluyendo a los EFC, que tracicionalmente presentan una morosidad muy elevada, el ratio del sistema se situó en 5,51%, el más alta desde enero de 1996.
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