Mal dato en las cuentas de Caja Madrid: la entidad madrileña obtuvo un beneficio neto atribuido de 195 millones de euros en los seis primeros meses del año, lo que supone un descenso del 66% respecto a los 575,6 millones del mismo periodo del año anterior.
Ahora bien: tras el dato frío se esconde un hecho que se debe estudiar para comprender las cifras. Esta reducción en el beneficio se ha producido porque la caja presidida por Rodrigo Rato ha destinado 845 millones a provisiones, por lo que pueda pasar.
Así, aunque el titular de la noticia puede preocupar a los clientes de Caja Madrid, lo cierto es que un aumento en sus provisiones supone un ejercicio de solvencia por parte del equipo directivo de la entidad, y una seguridad para los clientes: cuanto más dinero haya en los fondos, más difícil será que la caja quiebre. La disponibilidad total de liquidez, no obstante, es superior a los 11.000 millones de euros.
Otro dato positivo es que desciende la morosidad: cae del 5,55% al 5,39%. En cambio, Caja Madrid es más generosa con los créditos: alcanzaron los 120.800 millones, lo que supone un incremento del 2,1% y una cuota del 6,8%. Las empresas también reciben más dinero prestado:16.7000 millones de euros en préstamos y créditos.