Los brokers ya no ganan para Trankimazin. La bolsa no hace más que dar tumbos y escupir titulares. El de hoy es alegre y la “culpa” la tienen los bancos: en la subasta del Banco Central Europeo (BCE) han pedido menos dinero del que se esperaba. O sea, que no están tan mal como parece.
Los inversores han reaccionado con alegría y se han lanzado a comprar –y eso que para las acciones no es el último día antes de la subida del IVA–, así que el Ibex se ha disparado, impulsado por los grandes bancos, que, claro está, han sonreído por partida doble.
Pero vamos por partes: ¿qué es la subasta del BCE? Sencillo –y perdón por aquellos que ya lo sepan y no necesiten esta exigua explicación–: la manera en la que los bancos de los países miembros de la Unión Europea consiguen liquidez. Y la que se celebraba hoy era muy, pero que muy especial: en un contexto de crisis peregrina en la que estamos sumidos, el BCE “prestaba” hoy su dinero a un tipo de interés “anticrisis”: el 1%.
Primer punto de análisis: los bancos han pedido menos de lo esperado, lo que demuestra que están relativamente fuertes. Las entidades del eurosistema han demandado 131.933 millones en la subasta a tres meses de hoy, frente al rango previsto de entre 200.000 y 300.000 millones que esperaban los analistas consultados por Expansión.com y de entre 250.000 y 350.000 millones que esperaba Reuters.
Y claro, como se esperaba que los bancos pidieran mucho más de lo que en realidad han pedido, todos contentos. Pero aquí viene el segundo punto del análisis: esta subasta llega justo un día antes de que los bancos europeos tengan que devolver 442.000 millones de euros al BCE por el vencimiento de la primera subasta de emergencia a un año que realizó en julio de 2009. Así que piden menos, sí, pero piden para devolver lo que ya pidieron, así que algo de razón tienen los agoreros.