Los riesgos de ser avalista | Quierocredito.com

Una parte fundamental a la hora de conseguir un crédito son los avales. Quienes no tienen propiedades o ingresos suficientes como para demostrar a las entidades financieras que van a poder responder a los pagos, han de contar con el respaldo de un avalista que, en caso de impago, responda por él.

Los padres ejercen muy a menudo de avalistas con los hijos -a la hora de comprar su primer coche, de solicitar una hipoteca, etc.-; familia obliga. Sin embargo, conseguir que alguien con quien no te une mucho más que una amistad te avale en lo económico es algo más complicado. ¿Por qué?


Un aval, tal como leemos en Actibva, es “la obligación de pagar por un tercero en caso de no hacerlo éste”. Así, el avalista responde con todo su patrimonio, presente o futuro.

Pero hay muchos tipos de avales o fianzas: por ejemplo, una fianza parcial no se extiende a la totalidad de la obligación (esto ocurre con mucha frecuencia a la hora de solicitar un préstamo hipotecario: el avalista suele responder de la diferencia entre el valor de tasación y el precio que se paga en realidad por el piso).

Y si tus padres son avalistas, ojo: la obligación se transmite igual que el resto de derechos y obligaciones a los herederos.

Vía Actibva.

11 de Junio de 2010

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