¿Que te cierran el grifo del crédito? Pues a tirar de los ahorros toca. A romper la hucha del cerdito, a recopilar esas monedas de dos euros que guardas con tanto cariño para ahorrar sin darte cuenta y a pagar tu coche en metálico.
Así se desprende de la cuarta edición del Libro Blanco del Vehículo de Ocasión, que señala que el 67,7% de los españoles se han visto obligados a pagar su coche usado al contado durante 2009.
Este informe, presentado por la Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos a Motor (GANVAM) en el Foro VO y con motivo de la XIV edición del Salón del VO de Madrid, se ha realizado entre más de 700 compradores y potenciales compradores de usados; según sus datos, desde que estalló la crisis, las compras en metálico aumentaron un 16%, mientras que las financiadas cayeron por encima del 14% debido a las dificultades para conseguir crédito y sobrellevar la economía doméstica real.
Según el Libro Blanco del Vehículo de Ocasión de GANVAM, la forma de pago más habitual a la hora de comprarse un coche de seguna mano es al contado para casi siete de cada diez usuarios, con dinero procedente de ahorros, frente a tres de cada diez que opta por la financiación a través, principalmente, de su banco habitual (52,7%) y financieras (36,3%), que ganan protagonismo como alternativa a las entidades tradicionales.
Según el presidente de GANVAM, Juan Antonio Sánchez Torres, “una de las razones que explica esta tendencia creciente del pago al contado responde al económico importe de los vehículos que actualmente se están comprando, coches de 3.000 o 4.000 euros, de más de ocho años de antiguedad y, principalmente, de particular a particular”. Y claro, si cuestan menos, es más fácil conseguir el dinero… o eso parece.