Pide un deseo. O muchos, da igual. Pide todo lo que quieras. Y no te preocupes por cómo pagarlo.
Algo así puede entenderse al leer la información que el Banco Popular presta sobre su Crédito Permanente. ¿Por qué? Pues porque no tienes que decir para qué quieres el dinero: ellos lo ponen en tu cuenta y tú te encargas de administrarlo.
¿Y por qué más? Porque, una vez que has amortizado la cantidad prestada, sigues teniendo crédito a tu disposición, sin necesidad de renovar el papeleo.
Así es el Crédito Permanente del Popular:
- Multiuso: a uu disposición para lo que desees, siempre que tengas límite disponible.
- Renovable: a medida que pagues tus cuotas, aumenta de nuevo el disponible de tu crédito.
- Permanente: porque después de la amortización total no se extingue el crédito, pudiendo disponer de un nuevo importe.
- Con cuotas mensuales del mismo importe, sea cual sea la cantidad dispuesta en cada momento.
Aunque en la web del banco no aportan más información interesante, como tipos de interés y asuntos por el estilo, me atrevo a decir que, si te acercas a una sucursal del Popular a solicitar más datos, te dirán que, cuantos más productos tengas en la entidad, más bajo será el interés a pagar. Por ejemplo, domiciliar la nómina y unos cuantos recibos, así como contratar un plan de pensiones y alguna que otra tarjeta suele ser siempre un punto (o varios) a tu favor… y alguna que otra décima menos de interés.