Hace unos días os contábamos las dificultades que tienen los morosos para conseguir crédito, pero dejábamos en el aire la pregunta del millón: ¿cómo dejar de figurar en el indeseable listado de morosos cuando ya has saldado tu deuda?
En Actibva encontramos una interesante segunda parte de su post sobre la posibilidad de pedir crédito si uno aparece en el RAI o en Asnef.
Primer aviso para navegantes: es posible salir del atolladero siempre y cuando uno no sea moroso por definición, sino que haya pasado por un mal momento que le haya impedido hacer frente a un pago.
En tal caso, hay soluciones bancarias, como pedir un préstamo hipotecario nuevo o una hipoteca en segundo rango. Vaya, que si uno ya está hipotecado y conoce a alguien que no lo esté y no le importe hipotecarse por un amigo, puede tener la solución a su problema de morosidad. De esto se encargan los intermediarios financieros, aunque en los tiempos que corren han endurecido sus criterios de riesgo, porque el precio de la vivienda ha caído y la liquidez brilla por su ausencia.
Si las deudas son empresariales, los expertos recomiendan acudir al ICO y a la Sociedad de Garantía Recíproca para que estudien la posibilidad de avalar un crédito.
Por otro lado, hay soluciones no bancarias, consistentes en recurrir a los prestamistas de toda la vida. El problema, ya se sabe: intereses muy elevados y pérdida de la vivienda en caso de impago.