Lo nunca visto: los clientes son los que están financiando a los bancos. Así, como suena. O casi. Leemos hoy en El Mundo que “las entidades han podido ir financiando su crecimiento gracias a las inyecciones extraordinarias del BCE. Pero éstas se están agotando y ahora bancos y cajas tienen que buscar dinero en otra parte”.
Y esa “otra parte” consiste en “robar clientes a la competencia a través de depósitos con unas rentabilidades atractivas en tiempos de crisis de hasta el 4%, aunque sea a costa de generar pérdidas (el Euribor está en el 1.2%)”.
El artículo de Elena Hita es muy aclarador. Banco por banco, repasa las ofertas que han hecho a sus clientes (y, sobre todo, a sus no clientes) para captar fondos con los que financiarse. En este sentido, Banesto pisa fuerte y abre frente directo contra ING: Ibanesto.com ofrece un depósito al 4% a los clientes de entidades por Internet que trasladen su dinero a Ibanesto. Y sin vinculaciones adicionales.
Esto por no hablar de los innumerables regalos que cualquier ciudadano tiene ante sus ojos cuando pasa por una oficina de cualquier banco o caja: televisores, cámaras digitales, raquetas de pádel, Nintendo Wii… todo tipo de productos que “serán suyos” si domicilia la nómina en tal o cual banco. En este sentido, según los datos que recopila Bankimia y que recoge Cotizalia, las cajas de ahorro van por delante.