Fáciles, rápidos y sin muchas preguntas. Los créditos al consumo son una buena opción cuando falta el dinero, pero, a menudo, pagarlos es un calvario. Así parecen demostrarlo los datos: en 2009 se duplicó la tasa de morosidad en los créditos al consumo.
Se trata de financiación concedida para adquirir automóviles, muebles, viajes y otro tipo de compras de elevado coste. Es difícil renunciar a los caprichos, pero, en muchas ocasiones, resulta más complicado aún pagarlos.
Según el Banco de España, la crisis y el paro nos han hecho ser más y más morosos desde 2008… y también pedir más y más créditos. Los préstamos para el consumo llegaron a 149.228 millones de euros, de los cuales 11.054 millones fueron créditos dudosos.
Esta situación obliga a muchos morosos a seguir incrementando su deuda: piden refinanciaciones del crédito y, en muchas ocasiones, ni siquiera prestan atención al interés que firman. La demanda es tal, que algunas entidades financieras aplican márgenes de hasta el 14% en este tipo de operaciones, cuando el precio del dinero oficial apenas supera el 1%.
Por tanto, ojo al dinero fácil: tenerlo a mano puede salir caro y las deudas, al final, terminar convirtiéndose en una auténtica bola de nieve.
Etiquetas: creditos al consumo, creditos dudosos, creditos rapidos, refinanciaciones, tasa de morosidad