Las entidades de crédito, bancos y cajas, continuan ofreciendo préstamos hipotecarios aunque las variables con las que trabajan ahora en tiempos de recesión económica, son muy distintas a las de sólo tres años atrás. Los periodos de devolución de los créditos son hoy, y de forma generalizada, extremadamente largos, y los tipos no se publican.
La entidad sólo fija las condiciones últimas del préstamo cuando conoce los pormenores de la capacidad económica del cliente. Son préstamos a la carta, sí, pero sobre unos límites de concesión muy estrechos que buscan garantizar la devolución de los créditos y reducir la morosidad futura en el negocio de concesión de préstamos.
Uno de esos créditos modelo de los tiempos de recesión es el préstamo hipotecario de Cajastur es un crédito que propone la financiación de hasta el 80% de la tasación, incluidos los valores de las plazas de garaje y de los trasteros, si existieran. El plazo de amortización con el que trabaja Cajastur es de hasta 40 años.
Cajastur ofrece a sus clientes tres opciones distintas para la fijación del tipo de interés. Uno fijo, que protege de las subidas de tipos; un tipo variable, dejando que el cliente pueda elegir la referencia que prefiera, Euribor ó Hipotecarios Cajas, por ejemplo; y un tipo mixto, que combina un periodo fijo al principio, cambiando a tipo variable durante el tiempo restante de la vida del préstamo.
Por lo que se refiere a las cuotas de pago, pueden ser constantes, de forma que de antemano el cliente pueda saber cuánto va pagar cada mes; o crecientes, para que, al principio del préstamo, cuando más gastos se tiene se abone menos.
El préstamo hipotecario de Cajastur tiene la ventaja de que se puede cancelar de forma anticipada, de forma total o parcial, cuando el cliente desee. La caja de ahorros considera flexibles los plazos de devolución de los fondos, los tipos aplicados y las cuotas derivadas.
En el mismo sentido, el préstamo hipotecario de Cajastur incluye una rebaja de los tipos en función de los productos contratados con la entidad, por ejemplo, si el titular tiene suscrita una cuenta vivienda o tiene la nómina domiciliada en la entidad.
Cajastur puede proponer, en su momento y como concesión al cliente, un periodo de carencia en el préstamo, durante el cuál no se abonará ningún interés del préstamo.
En cualquier caso, la concesión de la operación, según anuncia Cajastur, está supeditada a los criterios de análisis de riesgos de la entidad de ahorro.
Préstamo hipotecario de Cajastur, amortización a largo, largo plazo.