Parece que en las mentes de los españoles, las percepciones sobre la situación económica actual van cambiando positivamente.
Al menos así lo manifiesta el Indicador de Confianza de los Consumidores del Instituto de Crédito Oficial.
Durante julio, el indicador ha alcanzado 76,1 puntos, que ha sido el mejor puntaje desde febrero del 2008.
Este aumento de confianza, que según algunos artículos periodísticos, ha sido sostenido durante los últimos cinco meses, beneficia definitivamente al sector comercial en España.
Esto significa que la gente tiene más confianza para gastar y esto incluye, además de hacerlo con dinero en efectivo, lo puede hacer con tarjetas de crédito o de débito, que pudiera beneficiar en alguna medida a las entidades bancarias españolas.
El incremento en la confianza del consumidor es importantísima porque al mismo tiempo podría ayudar a incrementar la confianza en los mercados. No hay que olvidar que la crisis económica actual es definida por muchos como una “crisis de confianza”.
Así es que, desde un punto de vista muy positivo, que a veces hace falta de vez en cuando, podría decir que si la gente se anima a pedir créditos y los bancos se animan a otorgarlos, la economía se reactivaría poco a poco.
Este indicador no sólo refleja que los españoles tengan más confianza para gastar. Según el ICO, también hay mejores expectativas sobre los ahorros y la compra de bienes de consumo duraderos.
Es cierto que aún falta mucho tiempo para salir de esta crisis, pero con pequeños pasos hacia delante al menos sabemos que la situación no va peor.