La figura del microcrédito, tiene su origen en los años 60 y están tomando mucha relevancia en un momento como el actual en el que el acceso a la financiación continúa cerrado a cal y canto.
Los microcréditos son préstamos de cantidades pequeñas con una tasa de interés inferior a la establecida por el mercado para los créditos al consumo habitualmente exentos de comisiones y diseñados para ser invertidos en proyectos de emprendimiento laboral.
Como norma contemplan cantidades que oscilan entre los 6.000 y 20.000 euros y la figura del destinatario son personas sin la solvencia y liquidez necesarias para acceder al crédito en el sistema de financiacion tradicional, desempleados, mujeres y familias monoparentales, son el público objetivo al que se destinan los microcréditos
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El pasado mes de mayo el Ministerio de Igualdad y la CECA firmaron un acuerdo para conceder microcréditos a mujeres que contaran con un proyecto propio de empleo.
Los créditos no tienen comisiones en ningún concepto y financian hasta el 95% del proyecto.
Cuentan con 6 meses de carencia, 5 años para amortizar y están referenciados a un tipo de interés de euribor +1.50% máximo.
El acceso está permitido a pesar de tener otros préstamos, al consumo o hipotecario, vigentes y el único requisito es haber iniciado el proyecto como máximo 3 años antes de la solicitud del microcrédito.
Los microcréditos, modalidad de financiación en el que se basan las plataformas como Comunitae, son en la actualidad una de las mejores formas de acceder a la financiación necesaria para comenzar un proyecto de autoempleo.