Los recientes descensos consecutivos del desempleo, en los meses de mayo y junio, parece que sólo eran un pequeño espejismo en medio de las arenas movedizas de la crisis económica en que nos encontramos.
Los datos correspondientes al segundo trimestre de 2009 revelan que la tasa de paro en España se sitúa en el 17,9% y que ya hay más de 4 millones de parados, el valor más alto que se ha alcanzado en 11 años.
Quienes quieran pensar que las listas del INEM están infladas para quitar hierro a la situación, que lo piensen. Lo cierto es que tras el consecutivo descenso del desempleo en los meses de mayo y junio precedido por una situación de subidas continuadas era de esperar que los datos del segundo trimestre no fueran demasiado esperanzadores.
Según los datos de la Encuesta de la Población Activa (EPA) publicada por el Instituto Nacional de Estadística, el desempleo en España se sitúa en el 17.9% en el segundo semestre. Esto significa que el número de parados alcanzó los 4.137.500 de personas. Estos datos, si bien es cierto que se refieren al momento más crítico de la crisis en nuestro país, son los más altos desde 1998 en que la tasa se situó en 17,99%.
El informe de desempleo elaborado por el INEM también revela que el paro subió más entre los hombres que entre las mujeres con respecto al trimestre anterior. Aunque ellas que mantienen una tasa de paro superior (18,01%) a la de los hombres (17,62%).
En cuanto a la destrucción de empleo, uno de las factores que más está recrudenciendo la crisis, las cifras se han reducido respecto al trimestre anterior. De este modo de abril a junio se destruyeron 145.800 empleos, frente a los 700.000 empleos del primer trimestre.
Aunque la reducción es significativa, la creación de empleo continúa siendo la clave para poder ver la luz al final del túnel. No olvidemos que cada vez son más las familias con todos sus miembros en paro (49.900 en el segundo trimestre) que, en muchos casos tendrán préstamos o gastos que afrontar y que pueden caer en una situación de morosidad.
Mientras tanto, hay quienes se consuelan pensando en las irrisorias ayudas de 420 euros van a venir a eliminar las facturas que asedian a las familias cada mes.