La situación de las PYMES y autónomos parece haber entrado en una espiral de la que va a ser difícil salir.
Por más recursos públicos que se destine a esta situación, lo cierto es que los bancos continúan sin dar crédito y endureciendo fuertemente la renovación de los existentes y, las Administraciones Públicas continúan sin reconocer sus deudas y con morosidad e impago que, en ocasiones, abarca los dos años para pagar las facturas.
A esta caótica situación que atraviesa el tejido empresarial en España se le unen los datos de la Seguridad Social, que ha suspendido el aplazamiento de las cuotas para empresas y autónomos por la falta de fondos.
Las líneas de avales ICO tienen como finalidad garantizar la continuidad de la empresa sometida impagos por parte de los organismos públicos.
El importe máximo son 3.000 millones de euros de aval que podrá ser ampliado en caso de necesidad.
Esta línea está dirigida a empresas y autónomos que dispongan de facturas pendientes de cobro con anterioridad al 23 de abril de 2009.
El plazo para acogerse a la línea de avales estará vigente hasta el 31 de julio de 2009.
El importe máximo es el 100% de la factura con un límite de 300.000 euros en una o varias facturas.
Las empresas pueden informarse de esta línea través del Instituto de Crédito Oficial.
La pregunta es ¿Por qué no se articulan las herramientas necesarias para que las administraciones públicas paguen las facturas pendientes en lugar de dotar de más fondos públicos al ICO que incrementan el déficit público mientras que las administraciones siguen sin pagar?
Y…¿ por qué se promulga un nuevo modelo de financiación autonómica en la que se destinan más recursos a aquellas comunidades que más recauden sin tener en cuenta la morosidad que está detrás y que no puede evaluarse hasta que no sea reconocida?.
Gasto público para cubrir la morosidad de la administración, gasto público para que los bancos no asuman riesgos, ¿donde está el gasto público para proteger a las empresas y familias que lo están perdiendo todo?
El problema de la crisis, es que los bancos han cerrado el grifo a todos… tanto a las empresas más o menos solventes(viables), como a las empresas morosas. Si se cierra el grifo de las líneas de crédito a empresas y autónomos viables están pasan a ser automáticamente morosas, ya que aún rentables no tienen liquidez para hacer frente a los pagos(a ellas mismas se les debe dinero, especialmente de ayuntamientos y administraciones públicas).
Es cómo una avalancha en la nieve… se lleva por delante a los malos esquiadores, a los buenos, a los muy buenos, y hasta los atletas olímpicos.
Existe una crisis de confianza, y eso es lo peor de todo en un sistema básicamente basado en los préstamos y las líneas de crédito.
Y el estado puede hacer mucho para cambiar esto… e incidir en lo práctico… ICO que llegue a las pymes realmente, y que las administraciones paguen sus deudas a las empresas.