Internet… herramienta de uso generalizado para la contratación de bienes y servicios. Intercambio de conocimientos ilimitados, gestión de contenidos formativos que debiera servir para estar más protegidos.
Pero el que hace la ley hace la trampa decía un viejo dicho, España es el país del lazarillo de Tormes, picaresca y engaño, claves de una sociedad carente de valores y que, en términos de negocios, no sabe mirar a largo plazo.
La sociedad de “enriquecerse y retirarse”. Hoy le toca el turno a las agencias de viajes on line, amplia oferta con técnicas de transparencia y buenas normas, cuando menos discutibles que están poniendo en la cuerda floja la confianza de los consumidores.
Las ofertas vienen de la mano de los suplementos ocultos, tasas sorpresa, y confusión. Una letra pequeña no visible en la Web.
Ofertas de vuelos de Barcelona a Hong Kong por poco más de 300 euros ida y vuelta , una oferta que una vez aceptada y seleccionada pasa a triplicarse por arte de magia, gastos, tarifas, condiciones, comisiones y un largo etc. que separan las ofertas de los abusos mediante la delgada línea de un “clic”.
Los costes no aparecen sino hasta después de ingresar los datos de la tarjeta de crédito, engaño y fraude claro y sin tapujos. Tasas, seguros, suplementos, equipajes que se añaden a la venta una vez realizada.
Todas las ofertas on line y catálogos de viajes revisados por la Organización de Consumidores y Usuarios son un fraude, aplicación de gastos por encima de la ley y abusos constantes bajo la picaresca de ser aceptados por el cliente.
Cuidado.