En el día de hoy nos levantamos con otro episodio aterrador de esta película de terror llamada crisis que nos acompaña formando parte de nuestra rutina, desde hace más de un año.
Cuando estamos pensando que ya hemos tocado fondo y que solo queda recuperarse, los datos nos indican que lo peor aún está por llegar.
Hoy tenemos los datos del PIB que indican que, la economía española ha sufrido un retroceso del 3% en el primer trimestre del año debido a la agonía que sufren el consumo y la inversión.
Este dato supera todos los previstos no solo por el gobierno español, sino también por todos los organismos internacionales. El primer trimestre del año 2009 es sin duda la fase más cruel de esta crisis.
Realmente con estos datos podemos asegurar que, desde los años 50 no se vivían situaciones así en la economía.
Seguimos con datos:
El sector servicios acumula una destrucción del 60% en empleo y productividad.
El consumo ha duplicado su ritmo de descenso en un año con una caída del 4,1% frente al 2.3% del año pasado.
El gobierno no tiene más remedio que asumir que la realidad manda y ninguna de las medidas tomadas ha podido con la destrucción de empleo la mayor y mas fuerte de toda la historia, una caída del 6% en el primer trimestre del año 800.000 puestos de empleo destruidos o lo que es lo mismo 1.14 millones de puestos de trabajo en un año.
En lo relativo al consumo los datos son mucho peores de lo previsto, incuso por el Banco de España hace unas semanas, la caída del consumo en el primer trimestre el año ha sido del 3,3% dato que supera las previsiones para todo el año. Otra variable afectada por la destrucción de empleo y la renta de las familias así como la reducción de sueldos para mantener los empleos que han tenido que llevar a cabo numerosas empresas.
Pero no hablamos de consumo adicional sino de consumo primario el gasto en alimentación y servicios básicos ha registrado datos de evolución negativas y es que las familias simplemente no tienen dinero.
En el apartado inversión los datos, obviamente, no son mucho mejores el descenso se sitúa en el 13,1%
La demanda interna y externa de bienes sufre la misma agonía, si bien la demanda externa está mas equilibrada, las exportaciones han situado su descenso del 7,9% al 19% por la disminución de demanda de la Unión Europea.
Y el gobierno indica que son muy malos los datos pero que nuestro descenso es menor que en otros países, como si fuera un consuelo, pero no recuerda que según Bruselas, España es el último país en las previsiones por superar la crisis económica y que las previsiones de Bruselas también se han superado con estos datos.
Digan lo que digan el presidente, la ministra y el gobierno en pleno esta es la peor crisis desde la segunda guerra mundial y, si bien es cierto que países como Japón, Alemania y el Reino Unido han tenido retrocesos más fuertes en puntos porcentuales de su PIB en España tenemos los datos añadidos de desempleo y morosidad que tienen todas las variables de nuestra economía en estado agónico.
Pero ¿Qué significan estos datos? Significa que la economía española está literalmente destruida.
Los índices de desempleo son simplemente devastadores y las familias que no están en desempleo han visto reducidos los recursos propios de tal forma que no pueden acceder al consumo ni tan siquiera de bienes y servicios de primera necesidad.
La competencia entre bancos, tiendas comerciales y empresas de servicios es brutal pero no parece que estos índices estén haciendo descender los precios y es que los datos son tan devastadores, que no es posible descender los precios hasta el nivel necesario ya que no se cubrirían los costes de producción.
Estudiadas las medidas tomadas por el gobierno y refrendadas por la Cámara en el día de ayer observamos que la salida de la crisis va para largo y que aún no hemos visto lo peor.
Desde Quiero Crédito transmitimos la consigna de que la clave para verse afectado lo menos posible de esta brutal destrucción del país – y del mundo- es mantenerse, y el mantenimiento viene a través del ahorro.
Ahorro en operaciones financieras:
La recomendación pasa por estudiar las ofertas del mercado y optar por una cuenta remunerada para el abono de las nóminas.
Elijamos entidades que concedan la tarjeta de débito y una tarjeta de crédito en condiciones preferentes sin comisiones de gestión y mantenimiento.
Cancelemos todas las tarjetas vigentes sin utilizar.
Revisemos nuestras pólizas de seguros y sus vencimientos de forma que podamos realizar el cambio a aseguradoras que ofrezcan mejores condiciones.
En la medida de los posible, busquemos la opción de subrogar nuestro préstamo hipotecario a una entidad que esté dando buenas condiciones en cuanto a gastos, comisiones, productos de contratación obligados y diferencial y optemos por ampliar la misma lo suficiente como para cancelar cualquier obligación de pago anexa; préstamos, créditos, deudas de tarjeta, etc.
Ahorro Luz:
Sustituye las bombillas convencionales por otras de bajo consumo, gastan 10 veces menos.
Ahorro agua:
Cierra el grifo al lavarte se puede ahorrar hasta 10 litros.
Arregla las averías de grifos y cañerías.
Coloca dos botellas llenas dentro de la cisterna y ahorrarás de 2 a 4 litros cada vez que la uses.
Alimentación y medicamentos:
Seleccionemos las ofertas del supermercado y los productos genéricos tanto para alimentación como para medicamentos.
Transporte:
Comienza la época estival, a partir del próximo mes y hasta septiembre, la densidad de población disminuye por la alternancia de personas de vacaciones por lo que podemos optar por el uso de transporte público con el fin de disminuir los gastos del automóvil.
Adquisición de productos duraderos:
Busca aquellas ofertas de las grandes tiendas que te permitan financiar la operación en tres o seis meses sin intereses.
En definitiva evaluemos nuestra economía hagamos un análisis exhaustivo de nuestros ingresos y nuestros gastos fijos. Debemos mentalizarnos la situación es crítica y no sabemos cuando va a cambiar ahorremos, todo lo que podamos, lo vamos a necesitar.