Era de esperar, y mucho ha tardado en producirse, que los comercios empezarán a poner problemas en la concesión de créditos.
Esto tiene una sencilla explicación, excepto los grandes comercios, la mayoría de los pequeños comercios que disponen de financiación para sus productos, lo hacen a través de un banco o una entidad de crédito ( que dependen de un banco). Y evidentemente, las restricciones del crédito que esta realizando la banca, ha provocado el endurecimiento de las condiciones.
Antes era muy fácil conseguir un crédito para financiar cualquier producto de consumo, ahora lo mínimo es solicitar una nómina. Algo de sentido común, que antes parecía que no existía en este país.
Pero eso no es todo, los tipos de interés que rigen estos créditos , poco a poco se van elevando, estando casi siempre por encima del 12%.
Esperemos que no se aproveche la bajada tan espectacular del euribor, para endurecer más los créditos al consumo. La especulación créditicia deberia regularse y evitar enriquecimiento de algunos a cambio de endeudamiento de los demás.
Fuente: El Blog Salmon